La familia real siempre ha sido influyente, no solo por sus vidas “lujosas” y “extravagantes”, sino por sus elecciones en la moda y códigos de vestimenta que deben tener, y que de alguna u otra forma, logran crear tendencias prácticamente de todo lo que llevan puesto.

Recientemente se recolectó información de varios sitios web de moda, donde se demuestra que la familia real sigue influenciándonos incluso en cuarentena, sobre la manera de vestirnos en casa. Los datos arrojan que, por ejemplo, una aparición de Kate Middleton a través de zoom con un suéter de rayas, impactó considerablemente en la búsqueda de esa misma prenda en un 36%. Por otro lado, Meghan Markle en una llamada de zoom salió con una simple tshirt blanca, lo cuál generó un 14% de aumento en la búsqueda de playeras blancas en tan solo 24 horas en el sitio de Lyst.

La familia real ha sido un claro ejemplo en poner tendencias, siendo líderes en la moda desde siempre. Lo que conocemos como “el efecto Meghan” o “el efecto Kate” no es un término nuevo, ya que se conoce mucho antes que incluso la querida princesa Diana.

Décadas atrás, el gran fenómeno de fascinación hacía los royals estaba muy latente, en esa época la muy aclamada Princesa Margarita, era la “reina” para los lentes de las cámaras fotográficas de la prensa británica, y realmente de todo el mundo.

La princesa Margarita (1930-2002) era la hermana de la actual Reina Isabel, y su vida siempre fue de gran interés para la prensa y para la sociedad, ya que estuvo envuelta en “escándalos” que no eran bien vistos por la familia real.

Con el estreno de la serie “The Crown” una de las más aclamadas de Netflix por su contenido original, reavivó muchos de los acontecimientos de la vida de los royals. (Seguramente ya la viste y estás esperando la nueva temporada, ¿cierto? Y si no haz visto The Crown, ¿qué esperas?)

La serie relata la vida de la familia real basándose en eventos verdaderos dentro y fuera de la familia, temas de política, cultura, escándalos, amor y desamor. Una de las historias que más destaca justamente es la de la princesa Margarita.

Conocida por sus increíbles fiestas y ser una excelente host y animadora de las mismas, por beber y fumar fuertemente, su sentido de la moda es algo que hasta la fecha destaca. Era favorita de la prensa por ser glamourosa y tener siempre una imagen muy fashionista, de lo contrario a su hermana, Margarita tenía más libertad en cuanto a su vestimenta, y sabía aprovecharlo.

Se le conocía por ser la princesa rebelde, ya que las ventajas que tenía por ser parte de la familia real, sabía aprovecharlos, por eso, viajaba constantemente a lugares increíbles, compraba moda de lujo, organizaba fiestas ostentosas solo por el simple hecho de poder y sabía cómo disfrutarlas.

Ella describía su vida como “la desobediencia es mi alegría” y lo dejaba en evidencia. En 1950 nació el término “The Margaret look” que hacía referencia al estilo de la princesa. Es bien sabido que era fan de Christian Dior y fue de las primeras en adoptar lo que se le conocería como “The New Look” tendencia que marcó una nueva era en la moda para las mujeres de la época. Fue parte de los icónicos swinging sixties en la década de los 60, conocida por salir y juntarse con celebridades y artistas de aquel período.

Entre tiaras, diamantes, joyas y vestidos, la royal rebelde supo evolucionar su estilo de “princesa” a ser un ícono de estilo, que al día de hoy, sigue muy presente.

La princesa Margarita, dio mucho de que hablar por su vida amorosa y personal, pero su estilo icónico y personalidad “rebelde”, es lo que por siempre nos hará soñar como princesas.

Redacción exclusiva en colaboración para la revista digital de moda NOISE MAG.