La pandemia definitivamente ha llegado para cambiarnos la vida en todos los aspectos, como balde de agua fría, apenas estamos empezando a templarnos -y no digo secarnos, porque sabemos que va para largo-.

Esto quiere decir que también ha cambiado los patrones de comportamiento y compra como consumidores. Como era de esperarse, las ventas en línea han crecido exponencialmente desde que comenzó la cuarentena, no solamente para comprar algo que deseemos, como ropa o accesorios, sino servicios y productos básicos, como el súper, comprar medicinas por internet o hacer pagos desde nuestro celular, en vez de asistir a alguna sucursal para hacer una fila enorme, lo tenemos disponible a unos cuantos clics de nuestro dispositivo móvil. ¿Sencillo cierto?

Según estudios sugieren que estos comportamientos de compra por internet van a seguir creciendo, ya que el cambio no será solamente temporal, sino una nueva costumbre entre los consumidores. Y lo interesante, es que debido a esta gran revolución digital, nosotros los consumidores hemos evolucionado en el momento de adquirir un producto, nos hemos hecho más exigentes y conscientes a la hora de hacer una compra.

Para mí como cliente y para muchos, la experiencia de compra es oro. La seguridad de saber que voy a obtener exactamente lo que veo en la fotografía del producto, el factor sorpresa al momento de abrir un paquete, y la satisfacción de saber que compré algo de forma responsable son puntos clave al momento de la decisión de compra.

Por otro lado, como diseñadora y emprendedora de una marca de moda, creo que es un momento trascendente, ya que podemos aprender a aprovechar las oportunidades que se presentan conforme está pandemia sigue vigente.

Como marca de moda, son momentos decisivos sobre cómo hablar con nuestros clientes y más que eso, a nuestra comunidad. Ahora, como mencioné anteriormente, somos más exigentes, se busca un valor en el producto y en la marca como tal, ¿qué aportas a mi vida?, ¿qué me estás vendiendo?, ¿porqué me lo estás vendiendo? Tener muy bien entendido nuestro valor a la sociedad para poder generar un “yo lo quiero”.

Los puntos importantes que tenemos que tomar en cuenta para nuestras marcas es el saber dar el mensaje correcto. La importancia de las tallas y medidas de la prenda, tener una fotografía impecable donde no sólo se muestre la pieza en un set de producción, sino la prenda en sí. ¿Tiene botones?, ¿se estira? ¿qué tela es? Entre otros, para poder darles un imaginario donde sepan cómo se les vería puesto en ellos.

En consecuencia, se ha creado la conciencia de comprar local, apoyar al de alado, a las marcas mexicanas y locales, contribuir a crecer la economía mexicana. De igual manera se ha concientizado sobre el consumo innecesario, comprar solamente lo que necesitas, y la gran pregunta ¿realmente necesito otro par de zapatos? se ha vuelto aún más común entre los consumidores.

En una sociedad capitalista, se nos ha enseñado a comprar y consumir cosas que no necesitamos, y la pandemia para bien o mal, nos ha enseñado una nueva manera de consumir moda, eligiendo la calidad sobre la cantidad, a valorar el precio del producto y sentirnos seguros al momento de realizar una compra.

Por lo que hoy es vital que, entendamos a nuestro consumidor, y saber que los canales de venta han cambiado, se busca agilidad, transparencia, valor y seguridad para finalizar una compra.

De la misma manera entender que hoy en día estamos conectados al internet más que nunca y hay que saberlo aprovechar. Se presenta como una buena oportunidad para las marcas locales y diseñadores emergentes para conectar con su comunidad. Más allá de generar más ventas, se trata de generar valor.

Redacción exclusiva en colaboración para la revista digital de moda NOISE MAG.