Debido a la pandemia del coronavirus, se incrementó considerablemente el uso de ropa deportiva, por el hecho de que pusimos como prioridad la comodidad dentro de casa, por encima de otras. ¿Quién dijo que no podemos trabajar en pijamas?

Lo más interesante de este nuevo “lifestyle”, es que no inicio durante la pandemia, sino que el Covid-19 vino a potenciar a la industria deportiva y a acelerar sus ventas, por el nuevo estilo de vida que se nos forzó a llevar. Incluso podríamos llamarlo “revolucionario” ya que nos ha hecho ver de una nueva manera nuestro guardarropa y su funcionalidad dentro de nuestras vidas diarias.

Mientras que hace un año teníamos prendas para el trabajo, para fiestas, para hacer ejercicio, entre otras, hoy en día se ha mezclado para ser todo en uno. Practicidad podríamos llamarlo, incluso parteaguas dentro de la industria de la moda.

Numerosos estudios arrojan que el activewear, o la industria deportiva, es un mercado global con un valor de más de 3 mil millones de dólares (cifras del 2017) que es casi una cuarta parte de lo que ya solíamos comprar.

Antes de la pandemia, el interés sobre los trajes de vestir y sastrería ya iban en declive, ya que las empresas llevan un buen tiempo relajándose con el código de vestimenta dentro de una oficina. Incluso, la calidad de tela y la sastrería han perdido el valor que anteriormente se reconocía como símbolo de estatus. En una encuesta hecha en el 2013 a unos empleados dentro de tiendas en Milán, se les preguntó,  Si llegan dos clientas a una tienda de marca de lujo, y una lleva ropa deportiva y la otra vestido y abrigo de piel, ¿cuál creerías que pueda gastar más dinero? Y la respuesta sorprendentemente fue, la persona en ropa deportiva. Ya que el vestirse con ropa deportiva es ahora percibida como el símbolo de estatus de una persona.

Hoy en día, la ropa de gimnasio puede demostrar mayor riqueza que los abrigos de piel, las celebridades y multimillonarios hacen apariciones públicas en ropa casual, atletas y celebridades promoviendo marcas de sportswear, Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, en hoodies, y que me dices de unas décadas atrás, Steve Jobs, fundador de Apple, en sneakers New Balance, indudablemente condujo a una nueva tendencia en potencia.

Se ha creado un statement sobre lo que significa el estatus, aunque el término en si es “nuevo”, porque lleva en el mercado alrededor de 10 o 12 años, la tendencia no lo es. Conocida como sportswear, activewear, streetwear y ahora athleisure, nos han permitido vestirnos informalmente y eso cambió el significado de la vestimenta. Ahora, desde que comenzó, años y años atrás, no se empezó a utilizar por el hecho de que hacíamos más ejercicio, simplemente fue la evolución de la ropa conforme a nuestro estilo de vida.

Dicho esto, la pandemia exponenció el crecimiento de la industria deportiva, la campaña mundial quédate en casa, ha permeado la tendencia athleisure, el estilo de vida dentro de casa nos hace querer prendas más cómodas, holgadas, incluso si sales, que sea algo que puedas llevarlo dentro y fuera del hogar. No solo esto, pero ha disminuido la venta de prendas de moda o como se le conoce apparel, en un 34% a comparación del año pasado, mientras que la venta de pijamas incrementó un 143% a principios de la pandemia, según los datos de Adobe Analytics.

Mientras que compañias grandes luchan por seguir vigentes en esta crisis, vendiendo ropa más cómoda con el objetivo de entrar en esta nueva categoría de moda/deporte, Lulu Lemon Athletica en estos últimos meses ha crecido un 40% en el mercado.

El athleisure nos ha permitido valorar la comodidad personal por encima de todo, y es algo que la pandemia ha venido a enseñarnos. El ser humano quiere vestirse más cómodo, y ahora que lo hemos vivido dentro casa, ya sabemos lo que se siente y es algo que no vamos a dejar ir.

Dentro de esta categoría de athleisure, ahora entran prendas similares a las deportivas, como las pijamas, las t-shirts, pants y la ropa holgada. Según en una encuesta de Lifestyle Monitor, el 48% de las personas entrevistadas dijeron que el activewear o los pantalones deportivos han remplazado sus jeans, y más del 37% ya prefieren vestir athleisure que pantalones de mezclilla.

La cifra sobre la preferencia de los leggings y pantalones deportivos ya era alta en el 2017, donde se descubrió que en Estados Unidos ya se compraba más leggings y prendas de este tipo que jeans. Mientras que Technavio, plataforma de análisis e investigación del mercado, reportó números sobre el gran potencial de la industria athleisure post pandemia, con un crecimiento de ·$81 mil millones de dolares dentro del 2020 al 2024, con el 30% de crecimento solamente viniendo de Norte América.

Es por eso que, el athleisure se ha consagrado como el nuevo estilo de vida, más que una tendencia temporal, y todo este research y data que escribo, lo hago en mis cómodos y deliciosos bikers con una t-shirt suave, en otros términos, en athleisure.

Fuentes: Sourcing journal, CNBC, Draw Latin Fashion, Documental series; Explained.

Redacción exclusiva en colaboración para la revista digital de moda NOISE MAG.