Mientras los días se vuelven más fríos y oscuros por la próxima llegada del invierno, me he dado cuenta qué esta temporada del entre tiempo, empieza a resaltar estampados, colores y texturas típicas de la época. Por ejemplo, el estampado plaid es constantemente relacionado con el otoño, ya sea por los tonos que lo favorecen, porque es un estampado muy versátil o por ser una señal de que el tiempo ha comenzado a cambiar.

El estampado de cuadros es emblemático por su gran historia detrás. Para iniciar, el textil es originario de Escocia y se le llama Tartán. El nombre de “plaid” se utiliza en Estados Unidos y en otros países, como en México, donde solemos llamarlo de la misma manera. (Haré el switch de nombre justo ahora).

El Tartán es el patrón o tejido de cuadros (normalmente grandes), que se utiliza en las típicas faldas escocesas que conquistaron el mundo hace años atrás. Este patrón tiene un gran número de estilos; Smith, Munro, Lindsay, Mcqueen, Mcgregor, son solo algunos de los distintos diseños que caben dentro de la gama del textil tartán.

El tartán se le conoce como el ADN de los escoceses. Es más que un solo textil, es identidad y familia. La mezcla perfecta entre cultura y moda, ya que cuenta una historia a través de la tela. Es identidad pura en su máxima expresión, prácticamente como tener una camiseta con tu nombre.

Originalmente, en Escocia se llevaban a cabo los “Highland Games” competencia entre los hombres para encontrar a la persona más apta para ser escolta de los jefes, el cual incluían juegos de fuerza, destreza y rapidez. Para participar, debían vestir una falda de tartán que representará identidad y legado familiar.

Por otro lado, este mismo patrón creó simbolismo y tradición para todo un país entero. En Kenia, este mismo textil es conocido como “Shuka” y lo acuñó el pueblo de Masái. Pero ¿cómo llegó el tartán a Kenia? ¿cuál fue su inicio? Bien, pues a través de los mismos escoceses. Cuando llegaron a Kenia, usaban el tartán de lana para cubrirse del frío en invierno, para después desecharlos ya que estuvieran desgastados. En ese momento los Masái comenzaron a tomarlos y cubrirse con ellos. Bautizándolos como “Shuka”, aunque en realidad este patrón no surgió ahí, hoy en día es el textil más emblemático y tradicional de Kenia.

De igual manera, el tartán o plaid en Estados Unidos, es conocido por ser un textil dominado por los lowriders mexicanos – americanos, situados al sur de Los Ángeles. “Pendleton plaid” le llaman al textil que visten y hay un sinfín de tiendas que se dedican a fabricar y manufacturar este patrón en camisetas. Esta prenda nació junto con el movimiento lowrider desde los años 40’s. En la actualidad lo siguen llevando como símbolo de orgullo.

La palabra “plaid” a veces se confunde o se utiliza para referirse al tejido tweed y tejido de cuadros chicos, (también conocido como cuadros tartán). Pero la realidad es que, sea el nombre que sea, este textil es conexión. ¿Cómo una prenda, un pedazo de tela puede llegar a ser tan importante para muchas personas y culturas? Porque la ropa nos conecta, es la historia que tiene detrás.

El tartán no es una tendencia de otoño o de invierno, es un estilo de vida. Es una manera de vivir, es cultura, orgullo y legado.

Redacción exclusiva para la revista digital de moda y música NOISE MAG.