Este es un tema que en realidad me envuelve, no sé si sea por que mi padre es una persona creativa y me lo heredó. Él fue director creativo por gran parte de su vida en Zonazero, agencia de publicidad propia, donde veía esto entre muchos otros temas relacionados con marcas.

Me enseñó que una marca es más que solo una marca, es la esencia de ti, de la persona al mando y el equipo detrás. Representa horas de trabajo, esfuerzo, dedicación y sudor. Es más que el producto o servicio que ofreces.

Dicho esto, una de mis marcas favoritas es Apple. ¿Sabes cuál es la exitosa historia detrás de este gran imperio? La respuesta es simple y concisa, por la visión de Steve Jobs, fundador de la marca. Es lo que la marca nos transmite, las emociones que nos hace sentir, la idea de “Think Different” a la cual queremos pertenecer, y en realidad, es solo una compañía de tecnología. Entonces, ¿porqué hay tantas emociones ligadas a esta marca? Bueno, por algo llamado Branding.

Cambiando un poco el panorama, ¿qué me dices de Trista? Marca mexicana de moda de lujo, la cual utiliza un lenguaje muy específico para enamorarnos de su identidad, por ende, de todas sus magníficas colecciones. No solo los diseños son hermosos, pero su mensaje es conciso gracias a la campaña de branding que trabajan alrededor de ella.

El branding de una marca es el valor agregado, el cual tú se lo vas a fijar. Es la manera en cómo te comunicas con el mundo, ¿qué mensaje quieres dejar? ¿qué tienes que decir?

Ahora bien, quiero compartir una experiencia personal sobre este tema, la historia no es linda, pero es informativa y estoy segura que puede ayudarte si estás en una situación similar, o quieres construir tu marca.

Sirena Azul, es el nombre con el cual bauticé mi proyecto de trajes de baño hace más de un año. Como cualquier otro diseñador, trabajamos en el logotipo por meses, detalles aquí, cambios por allá, hasta que finalmente quedé satisfecha con el resultado. Mandé maquilar las etiquetas de ropa, etiquetas de cartón, tarjetas de presentación, stickers para el packaging, entre otros artículos. Mientras esto sucedía, me informé para registrar mi nombre de marca en IMPI (Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial) -importantísimo paso por hacer al momento de iniciar un negocio-. Para después, encontrar que este nombre ya había sido registrado. Aún así, procedí con el registro, ya que, una persona que trabajaba ahí me comentó que no había problema.

Seguí con el crecimiento de mi marca, pasaron algunos meses, hasta que me llegó la notificación de petición de registro rechazada. Si, así es, “este nombre ya existe, para proteger aquella marca, la tuya no se puede conceder”. Para no alargar más el cuento, esta experiencia fue un gran retroceso para mí y mi negocio.

Unos cuantos meses y corajes después, decidí renombrar mi marca homónima. Es decir, Melissa Jáuregui Swim. Lo importante de todo esto, no es solo asegurarte de que el nombre que elijas este disponible, sino la cultura que vas a crear alrededor de tu nombre, o sea, tu marca.

¿Cuál es tú propósito? ¿Cuál es tu causa? Y más importante, ¿Quién eres? Esto, va definir la pauta para crear la esencia de tu marca. La esencia de una marca empieza por el nombre y termina en la estrategia de branding. Lo que quiero decir, es que, debes tener muy en mente, qué es eso que te mueve y te hace diferente para traducirlo en una marca.

Hablando en el sector de moda, la industria es muy competitiva, por eso, para crear una marca de moda es primordial tener claro el mensaje que quieres decirle al mundo.

Por ejemplo, yo siempre he tenido muy claro mis objetivos. Sé perfecto cual es el ADN de mi marca, -claro que me llevo mucho tiempo de práctica-, pero después de muchas altas y bajas, logré entender que la comunicación lo es todo. La capacidad para transmitir emoción a través de mi marca y mis prendas, no es sencillo, pero prometo que el resultado es el sentimiento de satisfacción más bonito.

Yo veo mis piezas a través de mi marca como un bebé, tienes que cuidarlo, atenderlo, alimentarlo, ver cada detalle, ser súper cuidadoso y perfeccionista para después, dejar que crezca por sí solo. Y claro, sigo aprendiendo, aún tengo errores y me falta mucho por delante, pero sé que, sin un cimiento estable, no puede tener crecimiento.

En realidad, la manera en como construyas tu marca (la identidad), es la clave. El sello que solo tú tienes, es lo que te diferenciará de los demás. Ahora, el reto está en poder inyectar todo eso a tu marca. Y bien, el branding es la herramienta para llegar a esto.

Y tú ¿Tienes claro tu mensaje?

Redacción exclusiva para el blog oficial del Istituto Di Moda Burgo México.